Un CDT a doce meses está pagando 13,5 % efectivo anual. La inflación de agosto fue del 6,24 %. Quien firmó ese CDT va por delante de los precios, y va bien por delante. Este artículo no viene a contradecir eso. Viene a mostrar contra qué más está corriendo ese dinero, porque la inflación es apenas uno de sus cuatro rivales.
Primero, el número que de verdad le queda en la mano
El banco le ofrece 13,5 %. Ese no es el número que usted recibe.
Sobre los rendimientos de un CDT el banco descuenta el 4 % y se lo gira a la DIAN a nombre suyo. Se llama retención en la fuente, y al CDT le aplica esa tarifa porque es un título de renta fija. En un CDT de diez millones, los intereses del año son $1.350.000 y de ahí el banco se queda con $54.000.
Eso no es una multa: es un adelanto de su impuesto de renta. Si usted declara, se lo descuentan del impuesto. Si no declara, ahí se queda.
Tasa más alta a 12 meses entre 41 entidades vigiladas, septiembre de 2026. La más baja del mismo listado paga 5,4 %.
Un 6,33 % real. Es lo mejor que ha pagado el ahorro en pesos en años, y está asegurado por Fogafín hasta $50 millones por persona en cada entidad.
Dos detalles que casi no aparecen en la vitrina del banco. El primero: el 4 x 1.000 se cobra cuando el dinero sale, o sea $4.000 por cada millón. Queda exento si el traslado va entre sus propias cuentas y el CDT del mismo banco, sin que usted retire efectivo. El segundo: el tope mensual libre de ese impuesto es de 350 UVT, que en 2026 son $18.330.900.
Lo que un CDT no permite
Un CDT es irredimible antes del vencimiento. El banco no está obligado a devolverle el dinero antes de la fecha, y punto. La única salida es venderlo en el mercado secundario por medio de una comisionista de bolsa, donde el precio depende de cómo esté el mercado ese día: puede salir por más de lo que puso o por menos. Y las comisiones pesan tanto que en montos pequeños se comen buena parte del rendimiento.
Por eso el dinero que usted podría necesitar el mes entrante no va en un CDT. Va en una cuenta de ahorros, rinda lo que rinda.
La inteligencia financiera no pregunta cuánto paga
Pregunta cuatro cosas. Y quien las contesta antes de firmar algo ya está en otro nivel, sin haber leído un libro más.
Casi nadie hace esta resta. El 13,5 % era 6,33 %.
La inflación mide una lista de mercado promedio del país. No mide el precio del apartamento que usted quiere.
Un CDT, en la fecha pactada. Una acción, en dos días. Una casa, en más de seis meses.
En un CDT asegurado, nada del capital. En Bitcoin, el 84 % en un año. Son mundos distintos y no se comparan con la misma vara.
Con esas cuatro preguntas puestas, veamos los cinco caminos que tiene un colombiano en septiembre de 2026 para el mismo dinero.
Camino 1 · El CDT
A favor
En contra
Camino 2 · Una propiedad
La vivienda nueva en Colombia subió 8,80 % en el año, medido por el DANE en el segundo trimestre de 2026. Los apartamentos 8,88 %, las casas 6,67 %. Y la vivienda usada cerró 2025 con la mayor valorización en doce años: 7,10 % por encima de la inflación, según el Banco de la República.
A favor
En contra
El dato que incomoda: el 8,80 % de valorización, descontada la inflación del 6,24 %, deja 2,41 % real. Menos que el 6,33 % del CDT. En 2026, si usted solo mira valorización, el CDT le sacó ventaja a la vivienda por más de cuatro puntos.
El inmueble empata cuando se le suma el arriendo. Con 5 % de arriendo, la suma llega a 13,80 % antes de gastos. O sea: el mismo lugar del CDT, con mucho más trabajo y sin poder retirar. Lo que el inmueble le da y el CDT no, es otra cosa, y aparece más abajo.
Camino 3 · Acciones colombianas
El índice de la Bolsa de Valores de Colombia cerró 2025 en 2.068 puntos, con una subida de 49,90 % en el año. El 25 de septiembre de 2026 estaba en 2.585,17 puntos, 25,0 % arriba en lo corrido del año.
A favor
En contra
Camino 4 · Acciones de Estados Unidos
El índice de las 500 empresas más grandes de Estados Unidos cerró el 25 de septiembre en 7.743,41 puntos, 13,12 % arriba en lo corrido de 2026. En treinta años ha rendido 10,44 % anual nominal y 7,70 % anual por encima de la inflación.
Y aquí viene la lección más útil del artículo entero.
Trece por ciento arriba en dólares. Cero en pesos. Nadie hizo nada mal: el dólar se devolvió y borró la ganancia. Ese es el riesgo de la moneda, y funciona en las dos direcciones.
A favor
En contra
Camino 5 · Bitcoin
El 28 de septiembre de 2026 Bitcoin está en US$83.984. En lo corrido del año va en −4,0 %. Su máximo histórico fue US$126.198 el 6 de octubre de 2025, así que hoy está 33,4 % por debajo. Y el 1 de julio de este año tocó US$57.717, un 54,3 % por debajo de ese máximo.
A favor
En contra
Los cinco, en una sola tabla
| Camino | Rindió en 2026 | ¿Asegurado? | ¿Qué tan rápido lo vuelve dinero? | Su peor caída conocida |
|---|---|---|---|---|
| CDT a 12 meses | +12,96 % neto | Sí, hasta $50 M | Solo al vencimiento | Ninguna del capital |
| Vivienda | +8,80 % más arriendo | No | Más de 6 meses | No hay serie pública comparable |
| Acciones colombianas | +25,0 % | No | 2 días | Cae con las crisis del país |
| Acciones de EE. UU. | +13,12 % en dólares · −0,43 % en pesos | No | 2 días | −50,8 % en 2008 · 5,4 años para volver |
| Bitcoin | −4,0 % | No, y nadie lo vigila | Horas | −93,6 % en 2011 · 20 meses para volver |
Cifras al 25 y 28 de septiembre de 2026. El CDT neto descuenta la retención del 4 % sobre los rendimientos. Las fuentes de cada número van al pie.
Mírela un momento y va a notar algo: ningún camino gana en las cinco columnas. El que está asegurado no se puede tocar. El que rindió más está en máximo histórico. El que rinde más en el largo plazo depende de una moneda que no es la suya. El que más se ha multiplicado es el que más ha caído.
La inteligencia financiera no consiste en encontrar el que gane en todas. Consiste en saber para qué sirve cada uno.
Los dos años que ya pasaron
Esta es la cuenta que nadie hace, y es la más honesta de todas, porque no proyecta nada: ya ocurrió.
El del CDT no se equivocó. Le fue por delante a la inflación los dos años, durmió tranquilo y no perdió un peso. Hizo todo bien según su propio manual.
Y quedó sesenta millones atrás.
Ese es el costo de la tranquilidad, dicho con un número y no con un adjetivo. No para que usted se arrepienta: para que sepa cuánto está pagando por ella, y decida si le parece caro o barato. Hay gente para la que sesenta millones es un precio razonable por no tener que pensar en esto. Está bien. Lo que no está bien es no saber que lo pagó.
Contra qué está compitiendo usted
La inflación del 6,24 % mide una lista de mercado del país entero: arroz, buses, arriendos, peluquería, matrículas. Es un promedio.
Pero usted no está ahorrando para comprar el promedio de Colombia. Usted está ahorrando para algo.
Y ahí la cuenta cambia por completo:
| Si usted está ahorrando para… | Su rival de verdad | Cuánto corrió ese rival |
|---|---|---|
| Tener dinero disponible | La inflación | 6,24 % |
| Comprar un apartamento | El precio de la vivienda nueva | 8,80 % |
| Comprar una casa usada | El precio de la vivienda usada | 7,10 % por encima de la inflación en 2025 |
| No tocarlo en veinte años | Lo que renta el capital productivo | 7,70 % real anual, 30 años |
El que ahorra para un apartamento no compite contra el 6,24 %. Compite contra el 8,80 %. Y en 2025 compitió contra una vivienda usada que corrió 7,10 % por encima de la inflación, la mayor valorización en doce años. Ese año el apartamento se le fue alejando mientras él celebraba su rendimiento.
En la plaza esto se entiende de una: el que guarda el dinero de la cosecha en el cajón no está comparando su cajón contra el costo de la vida. Lo está comparando contra el precio del triciclo nuevo que quiere comprar. Si el triciclo sube más rápido que el cajón, el cajón está perdiendo, así el dueño sienta que va ganando.
Su rendimiento no se mide contra la inflación. Se mide contra el precio de aquello para lo que usted está ahorrando.
La apuesta que nadie firmó
Quien tiene el ciento por ciento de su patrimonio en pesos hizo una apuesta grande y no la firmó: apostó a que el peso se mantiene.
En 2026 esa apuesta salió bien. El peso se revaluó cerca del 12 %: la tasa de cambio arrancó el año en $3.757 y el 28 de septiembre estaba en $3.306.
Otros años no salió así.
| Año | Qué hizo el peso frente al dólar | Punto más alto del dólar ese año |
|---|---|---|
| 2014 | se devaluó 24,17 % | $2.446 |
| 2015 | se devaluó 31,64 % | $3.356 |
| 2020 | cerró con 4,74 %… | $4.153 el 20 de marzo |
| 2022 | se devaluó 20,82 % | $5.061 el 5 de noviembre |
| 2026 | se revaluó 11,98 % | $3.797 el 4 de marzo |
Fíjese en 2020. El año cerró con una devaluación de apenas 4,74 %, un número que parece calmado. Pero el 20 de marzo el dólar estaba en $4.153, o sea que en menos de tres meses había subido cerca del 27 % y después devolvió casi todo. El promedio del año esconde lo que de verdad ocurrió adentro.
El récord sigue siendo $5.061,21, del 5 de noviembre de 2022. Un CDT al 13,5 % no lo habría protegido de ese año.
Los tres cajones
Con todo lo anterior sobre la mesa, esto es lo que la aritmética permite decir sin adivinar nada.
Va en CDT o en cuenta de ahorros, y no se discute. Asegurado, con fecha conocida. El 6,33 % real de hoy hace que este cajón esté mejor pagado que en mucho tiempo. Aprovecharlo es inteligencia financiera, no conservadurismo.
Aquí un CDT es un instrumento equivocado para el trabajo. No porque sea malo, sino porque está diseñado para el cajón uno. Pedirle a un CDT que le construya el patrimonio de veinte años es como pedirle a la nevera que le cocine.
Seis meses de gastos, disponibles el lunes. El 10 de agosto de este año un terremoto de magnitud 7,4 con epicentro en San José del Palmar tocó 498 municipios de 16 departamentos. Nadie de los afectados escogió la fecha. Este cajón no es una inversión y no tiene que rendir: tiene que estar.
Y una sola regla que vale más que las tres: la equivocación grande no es escoger mal el instrumento. Es tener todo en un solo lado, cualquiera que sea ese lado.
El que tiene todo en Bitcoin lo sabe y se lo dicen todos los días. El que tiene todo en CDT también lo tiene todo en un solo lado, y nadie se lo dice nunca, porque su lado se llama seguro.
Qué hacer con esto el lunes
Nada, si no le nace. Pero hay tres cosas que se pueden hacer en una hora, con un papel y un lápiz, sin mover un peso:
Una. Escriba para qué es cada monto que usted tiene guardado. No cuánto: para qué. Va a encontrar dinero sin destino, y el dinero sin destino es el que se gasta mal.
Dos. Al frente de cada monto escriba contra qué está compitiendo de verdad. Si es un apartamento, busque el índice de vivienda, no la inflación.
Tres. Cuente en cuántos lados distintos está su patrimonio. Si la respuesta es uno, ya sabe cuál es la conversación pendiente, y no tiene que resolverla esta semana.
El miércoles 30 de septiembre la junta del Banco de la República decide si mueve su tasa. Está en 12 % desde junio y la mayoría de los analistas cree que la deja quieta, aunque algunos esperan un cuarto de punto más. De esa decisión depende que el 13,5 % siga en la vitrina unos meses más o empiece a bajar. Valga como recordatorio de algo que aplica a los cinco caminos: ninguna tasa es para siempre, y la que usted crea eterna es la que le va a cambiar el plan.
El que aprende a hacerse las cuatro preguntas —cuánto me queda, contra qué compito, qué tan rápido lo vuelvo dinero, cuánto puedo perder— deja de escoger por lo que siente y empieza a escoger por lo que sabe. Y esa persona ya es distinta, no solo con el dinero.
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